Dos Tigrillos fueron entregados de manera voluntaria en Caquetá
Un llamado de la comunidad para informar de la tenencia ilegal de dos felinos, puso en movimiento al personal de Corpoamazonia, en la Dirección Territorial Caquetá.
El hecho se presentó el 10 de agosto de 2011, cuando a las oficinas de Corpoamazonia en el municipio de Cartagena del Chaira, la comunidad hizo conocer de los funcionarios de la Corporación la presencia de dos Tigrillos un macho de la especie Leopardus wiedii y una hembra de la especie Leopardus pardalis.
De inmediato los profesionales de Corpoamazonia realizaron el operativo para recibir a los felinos que se encontraban en malas condiciones en una vivienda del casco urbano del municipio.
El operativo fue liderado por el Biólogo Alexis Calderón y el Ingeniero Walter Cabrera de Corpoamazonia, quienes se desplazaron hasta la vivienda ubicada en el barrio El Centro, cerca al río Caguán en Cartagena del Chairá. Una vez en el lugar, a la persona que tenía los animales en su poder se le hizo conocer las normas que protegen estas especies y decidió entregarlos de manera voluntaria. De acuerdo con la información conocida, los animales estaban en cautiverio desde hace 9 meses, cuando fueron retirados de su entorno natural.
Estas especie se encuentran en una gran variedad de hábitats que van desde las selvas húmedas, zonas montañosas y hasta semidesérticas, son de hábitos nocturnos, y pasan la mayor parte del día durmiendo en las ramas de los árboles o escondidos entre la vegetación. Los ejemplares rescatados se encontraban como mascotas, en un espacio muy restringidos, que no cumplía con las características mínimas para su normal desarrollo.
Estos felinos tienden a alimentarse en su entorno natural de mamíferos medianos y pequeños como zarigüeyas, monos, murciélagos y otros. También comen reptiles (caimanes jóvenes, lagartos y serpientes) y los huevos de las tortugas. Cazan aves y algunos son buenos pescadores.
En el departamento de Caquetá la explotación de la fauna silvestre se realiza por razones culturales, auto consumo, tenencia y venta de mascotas, entre otras. El tráfico ilegal de especies de fauna silvestre genera un impacto ecológico altamente negativo en el ecosistema amazónico. Se conoce, que a nivel global 2.300 especies de animales están amenazadas por el tráfico ilegal. La explotación de la fauna silvestre en Colombia desde el siglo pasado ha generado un fuerte impacto sobre las poblaciones naturales, particularmente sobre aquellas con una alta demanda en los mercados mundiales, al punto de que varias de ellas estuvieron al borde de la extinción.
Este tipo de operativos de rescate de fauna silvestre, se realizan con el fin de contribuir a la conservación de las especies. Cabe destacar que muchas personas hacen entrega voluntaria de ejemplares de fauna silvestre y también aportan a la protección animal.

